El año pasado, una cadena de medios canadiense fue expuesta por difundir deliberadamente narrativas rusas a su gran audiencia norteamericana, reavivando el debate sobre la escala y el impacto de las campañas de desinformación del Kremlin en Canadá. El experto canadiense en desinformación Marcus Kolga afirma que el principal objetivo del Kremlin es debilitar el apoyo a Ucrania impulsando narrativas sobre “neonazismo”, “corrupción abrumadora” y supuesto “control ucraniano sobre la política exterior canadiense”. Estos ataques, advierte, no sólo distorsionan la percepción pública, sino que también tienen consecuencias reales, desde socavar la confianza en la comunidad ucraniana hasta retrasar la ayuda militar a Kyiv.
